miércoles, 1 de mayo de 2013

Relato 7



PdV Carmen

-Deberíamos haber ido con él- digo a los demás.

-Ese chico está realmente enamorado, y no podemos hacer nada ante eso- responde Lucía.

-El amor es ciego- se une Cristina.

-Vale, cosas de chicas, cielo te veo mañana- después de decir esto, Alex me besa y entra a la tienda de campaña.

-Tobías no tiene muy buen sentido de la orientación, ¿qué haremos si se pierde? ¿Otra persona a la que buscar?- digo.

-Tranquilízate Carmen- responde Cristina.

No me había dado cuenta de que había subido el tono de voz. Pero no podía evitarlo, sentía que tendríamos que haber ido todos, por muy oscura que sea la noche. ¿También es nuestra amiga no?


PdV Tobías

Parece que hayan pasado horas desde que salí del campamento, aunque no lo sé a ciencia cierta. Hace frío y estoy cansado. Pero tengo que encontrarla, ¿quién sabe lo que le podría pasar? Sola, sin agua, sin comida. Espero encontrarla.

-Vamos Tobías, sigue adelante- me digo. Justo en ese momento, oigo una voz. Una voz a los lejos. No puedo oírla bien, pero parece que está rezando.
“Y líbranos del mal, Amén”.
Es ella. Sí, era ella.
-¿Marina?- grito- ¿Marina?
-¡Tobías!- un grito ahogado suena a mi derecha, varios metros más lejos. Ando en esa dirección, apuntando con la linterna. Y entonces la veo. Sentada, con la cara surcada en lágrimas, con los ojos entrecerrados por el foco con el que la estoy apuntando. En cuanto me ve, se levanta rápidamente y me abraza.

-Lo siento, lo siento. Gracias- dice.

-El que debería pedir perdón soy yo- respondo.

-Estás perdonado. Tengo miedo Tobías, he oído ruidos extraños y- la interrumpo.

-Tranquila, estoy aquí y no pienso irme-.


No hay comentarios:

Publicar un comentario